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La Contraloría en el centro de la escena: La nueva gestión de Dorothy Pérez

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La Contraloría en el centro de la escena: La nueva gestión de Dorothy Pérez

La Contraloría General de la República (CGR), un órgano clave para el control del Estado, está viviendo una transformación significativa bajo el liderazgo de la Contralora Dorothy Pérez. Su gestión ha redefinido el rol de la institución, asumiendo un protagonismo cada vez mayor y generando un impacto directo en la contingencia política.

¿Quién es Dorothy Pérez y qué la distingue?

Dorothy Pérez es una funcionaria de carrera de la Contraloría, lo que marca su enfoque de trabajo: alejado de la política coyuntural y centrado en la gestión y fiscalización. A diferencia de sus predecesores, Ramiro Mendoza y Jorge Bermúdez, quienes se enfocaron en la modernización y profesionalización del organismo, Pérez ha optado por un perfil más activo y confrontacional desde el inicio de su mandato.

Una de sus primeras medidas fue una reestructuración interna que creó una nueva división para fiscalizar gobiernos regionales y municipalidades. Además, implementó los llamados «Consolidados de Información Circularizada (CIC)», que cruzan bases de datos para detectar masivamente incumplimientos en temas como el uso de recursos del royalty minero o licencias médicas fraudulentas. Este énfasis en la fiscalización ha generado resistencia interna y tensiones con gremios de funcionarios.

Hitos y efectos políticos de su gestión

La gestión de Pérez ha producido importantes hitos que han resonado en la esfera política:

      • Licencias médicas: La revelación de que más de 25 mil funcionarios públicos viajaron fuera del país durante el reposo indicado en sus licencias médicas generó un gran escándalo, que llevó al Ministerio de Hacienda a exigir sumarios administrativos. Este caso ha posicionado a la Contraloría de manera favorable –especialmente en el actual contexto electoral– con el Congreso considerando otorgarle más atribuciones para investigar otras irregularidades.

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AMZO:

    Se detectaron numerosas irregularidades en la Asociación de Municipalidades de la Zona Oriente, incluyendo el uso indebido de recursos.

  • Paro de profesores: La Contraloría ofició a 232 municipalidades para que informen sobre los descuentos aplicados a profesores por su participación en un paro nacional. Esto generó críticas del Colegio de Profesores, que acusó a la Contralora de tener un sesgo político.

La irrupción de la Contraloría en estos casos mediáticos ha tenido un efecto significativo. En un contexto de desconfianza ciudadana hacia el Estado, la fiscalización de la CGR es vista por algunos como un rasgo contracíclico que actúa de manera independiente, sin importar a quién afecten sus investigaciones.

Desafíos y oportunidades para el Estado

El creciente protagonismo de la CGR no está exento de tensiones. Si bien la Contraloría puede detectar irregularidades, no tiene atribuciones para sancionar. Esto puede generar una brecha entre las expectativas ciudadanas y la capacidad real de la institución para resolver los casos. A pesar de esta limitación, la ofensiva de Dorothy Pérez por obtener mayores atribuciones podría influenciar las próximas campañas políticas. Candidatos como José Antonio Kast y Evelyn Matthei ya han propuesto fortalecer a la institución. Algunos analistas consideran que, a pesar de la valoración ciudadana, este nivel de protagonismo e injerencia política de la CGR podría generar efectos e incentivos nocivos en el sistema político e institucional.

Con todo, la gestión de la Contralora Pérez destaca la necesidad urgente de una administración pública más eficiente y transparente. El rol de fiscalización de la Contraloría es vital en un entorno donde la modernización del Estado es una deuda constante, y su impacto se ve amplificado por las irregularidades que se han detectado en la implementación de procesos como la descentralización y el traspaso de fondos a organizaciones de la sociedad civil.